Entendemos por adicción aquel patrón de conducta o hábito, que de forma patológica lleva a una persona a la búsqueda incesante de satisfacción inmediata mediada por el consumo de una sustancia u otra conducta, o a la búsqueda de alivio a fin de evitar malestar ante la falta del estímulo deseado.

La adicción es calificada como una enfermedad del cerebro, de carácter recurrente, que puede adquirir un carácter crónico y de la que pueden derivarse graves consecuencias para el individuo. De ahí la importancia de su detección temprana para una pronta intervención y tratamiento.

Las Nuevas Tecnologías o también llamadas Tecnologías de la Información  y de la Comunicación (TIC), hacen referencia al uso de ordenadores y otros dispositivos informáticos, móvil, Internet y todo tipo de recursos tecnológicos. Es innegable que pueden facilitarnos el día a día y nos aportan muchos beneficios en la era actual, como se ha comentado en anteriores entradas del blog. Sin embargo, también hay efectos nocivos derivados de su uso inadecuado, que todavía cobran más importancia si hablamos de población infanto – juvenil y del impacto que pueden tener en su desarrollo psico – bio-social, todavía inmaduro y vulnerable. Es aquí donde vamos a incidir en las siguientes líneas y en cómo detectar si el uso que nuestr@ hij@ hace del whatsapp, redes sociales, internet, pc, videojuegos…está siendo problemático y deberíamos actuar.

Síntomas de adicción a Nuevas Tecnologías

Cada vez es más frecuente la preocupación de los padres en torno al uso que hacen sus hijos de las TIC, el tiempo que dedican y si repercute en las diferentes áreas de crecimiento y desarrollo personal del menor (académico, relacional, familiar, salud). Escuchamos de algunos padres decir que su hij@ “está obsesionado con el ordenador”, “pasa horas y horas delante de la pantalla”, “se aísla en su habitación”, “no queda con sus amigos y juega con amigos que conoce online”, “ya no habla con nosotros”, “se pone agresivo si intentamos quitarle el móvil o el ordenador”, y otros tantos ejemplos que nos hablarían de que algo está ocurriendo, que está interfiriendo de manera negativa con un adecuado funcionamiento de vuestr@ hij@. A veces, la tolerancia en algunas familias a este tipo de conductas es sorprendente, a la vez que preocupante; ya que puede dilatar en el tiempo que el menor reciba una ayuda adecuada.

En la adicción a Nuevas Tecnologías, los síntomas serían equiparables a las manifestaciones que podemos ver en otras adicciones. A continuación se enumeran algunos signos de alarma que podemos observar en nuestros hij@s, que deberían poner en marcha la búsqueda de ayuda de profesionales para solventar esta problemática lo antes posible a fin de evitar mayores complicaciones:

  • Existe incapacidad de controlar la conducta problema (por ejemplo, con respecto al número de horas dedicado, con pérdida de noción del tiempo y que resulta excesivo e impide la realización de tareas escolares, sociales y de ocio, familiares, de cuidado de la salud).A pesar de intentar limitar el tiempo de conexión no se consigue. Es habitual mentir sobre el tiempo real que ha estado conectado o jugando a un videojuego.
  • Se trata de una situación que domina totalmente al usuario y se vuelve nuclear en la vida de la persona, ocupando una gran parte del tiempo a dicha conducta (horas…) y obviando otras necesidades (¡incluso la comida! o privarse de sueño por estar conectado a la red) u otras actividades propias de una vida normal (estudiar, hacer deporte, ir al cine, salir con los amigos o relacionarse con la familia).
  • Hay dificultad para mantenerse en abstinencia, es decir, para permanecer alejado del estímulo buscado, cuando no puede hacerse uso de él o acceder al mismo temporalmente (por ejemplo, si la conexión a Internet falla o es lenta, o estar sin móvil o sin ordenador es un verdadero trastorno). Esta situación es vivida con una reacción de angustia, ansiedad, irritabilidad, inquietud; pudiendo generar discordia con las personas del entorno e incluso presentarse raptos de agresividad ante el intento de control externo por parte de los padres.
  • Existe un deseo excesivo, incontrolable, del uso TIC.
  • Sentir una excitación y activación muy elevadas al estar frente al ordenador o en el manejo de otras TIC.
  • Tendencia al aislamiento social, absorbid@ por la herramienta que genera la conducta adictiva.
  • Puede haber una disminución en el rendimiento escolar.
  • Deterioro de las relaciones sociales y familiares.
  • Falta de reconocimiento de los problemas ocasionados por esta conducta.

No se trata de hacer inaccesible el uso a TIC, sino que el objetivo en la adicción a TIC sería hacer un uso CONTROLADO. Además de recurrir a un profesional si existen datos de riesgo o de posible adicción, hay otras medidas que se pueden tomar desde casa con carácter preventivo (ya comentadas en el blog anteriormente), relacionadas por ejemplo con poder ofrecer a los hijos alternativas de ocio saludable o controlar el uso que hacen de TIC (tanto del tiempo como supervisión del contenido).

¿Cómo afrontan los niños el divorcio?
Cómo cumplir (de una vez por todas) los propósitos de Año Nuevo.

¡Suscríbete a nuestro blog para no perderte nada!

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a Escuela de Padres by PsiKids y recibir notificaciones de nuevas entradas.