Hoy me asomo de nuevo a sus casas para hablarles de … PROBLEMAS …, buen tema para iniciar el año ¿¿verdad??  Pues sí, un excelente día para hablar de cómo dejar de darles vueltas y enfocarlos, para permitirnos disfrutar de este nuevo año.

¿Quién no ha pasado tiempo y tiempo dando vueltas a situaciones, pensando y re – pensándolas, añadiéndolas datos tergiversados, pensamientos distorsionados y creencias destructivas hasta convertirlas en círculos dañinos interminables?

¿Y quién después de este proceso ha conseguido salir de la situación? supongo que muy pocos de ustedes lo han conseguido y si lo han hecho, ha sido gracias a que de alguna manera consiguieron romper el círculo dañino sin saber cómo. Hoy vamos a ver como entramos en esos círculos y aprender a no entrar en ellos y si lo hemos hecho, salir.

El mecanismo de entrada en esos círculos, que llamaremos “VICIOSOS”, es la PREOCUPACIÓN, fastidiosa palabra y peor práctica. La preocupación, en su base, es un mecanismo adaptativo animal donde, ante situaciones desconocidas, generábamos una serie de actitudes y conductas, que no pensamientos ya que solo éramos animales, para responder a posibles peligros.

Esa alerta adaptativa la hemos convertido, por gracia o desgracia de nuestra capacidad de pensar, en PRE – OCUPACIÓN creadora de esos círculos de pensamientos y sentimientos previos y bloqueantes de la acción, que finalmente puede llegar a generar sensaciones corporales desagradables, como la ansiedad, e incluso acciones autodestructivas, por parálisis de respuestas adaptativas.

Aparentemente es sencillo cambiar el proceso, como dice algún iluminado, “.,, deja ya de pensarlo que te dará dolor de cabeza …”, o “… piensa en cosas bonitas …” o mejor aún “… no te preocupes, que no sirve de nada …”. La realidad es otra y vamos a ella.

La PRE – OCUPACIÓN, como decimos, es un recurso adaptativo en su fondo que distorsionamos y convertimos en un proceso desadaptativo. Por tanto, lo primero que vamos a hacer es reconocer el círculo vicioso para transformarlo en otro círculo, pero esta vez VIRTUOSO (este concepto es propiedad cedida de uno de mis clientes).

Para iniciar la conversión empezamos dándonos cuenta que la preocupación excesiva nos genera una emoción intensa negativa. Esta emoción, y cualquiera, podemos desglosarla en cuatro elementos que nos van a permitir afrontarla y modificarla para que nos aporte. Estos elementos son:

  • PENSAMIENTOS.
  • SENTIMIENTOS.
  • SENSACIONES CORPORALES.
  • ACCIONES (la parálisis la consideramos acción por ser voluntaria).

Y ¿para qué queremos saber de qué se compone la emoción?, sencillamente para darnos cuenta que lo que nos ocurre no es extraño, que el proceso tiene su sentido fisiológico y psicológico. Al ver como nuestra emoción afecta a cuerpo (acciones y sensaciones) y mente (pensamientos y sentimientos) podemos empezar a ver alternativas diversas para salir del círculo, esto es, cambiando pensamientos para que influyan en nuevas acciones o actuando de otro modo para que ayuden al cambio mental.

Recuerden siempre que MENTE y CUERPO están conectados, que para bien o para mal, uno desea que el otro le siga en su estado y que si conseguimos cambiar el modo de uno de ellos nos vamos a permitir generar en primer lugar duda en el otro y con ello la oportunidad de cambio.

Este proceso quiero traducírselo como en otras ocasiones en unas ideas iniciales para que puedan iniciar el proceso_

1,- ESCRIBA SU “CIRCULO VICIOSO”, el proceso de escritura requiere análisis de la información y su visión en el papel nos da más perspectiva y distancia del problema.

2.- RECONOZCA SUS PENSAMIENTOS, el re – conocimiento nos permite aceptar, dejar de pelear y por tanto ahorrar energía para afrontar y actuar.

3.- CÉNTRESE EN HECHOS, tras reconocer los datos póngase manos a la obra en acciones concretas de afrontamiento ya que le permitirán ver resultados para analizarlos, recomponerlos y llegar a soluciones válidas.

4.- EMPIECE POR MODIFICAR SU POSTURA, sus sensaciones corporales, nuestra emoción negativa por ejemplo de tristeza conlleva una corporalidad concreta que si cambiamos, de forma automática, envía un mensaje diferente a nuestra mente. Intenten pensar en temas tristes mientras que esbozan una sonrisa aunque sea forzada, a que les cuesta??

5.- QUÉDESE EN EL PRESENTE, este puede ser un monotema para otro día, la maldad del “… y si …”, tanto de situaciones del pasado como futuras. Lo que ha ocurrido en el pasado úsenlo como aprendizaje para afrontar su futuro con seguridad y tengan siempre en cuenta la máxima de otro cliente el día que mi «y si» me traiga pruebas le haré caso.

Que tengan un excelente día y que creen sólidos círculos virtuosos.

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