Para empezar, ¿Qué es la autoestima?

La autoestima es definida como una actitud favorable o desfavorable hacia nuestro propio ser.

La autoestima se aprende, cambia y la podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando se empieza a formar un concepto de identidad según la imagen que pensamos que tienen los demás de nosotros y según las experiencias que vamos adquiriendo.

Entonces, ¿Cómo fomentar una buena autoestima en los niños?

A continuación, se proporcionan una serie de pautas para ello:

1.      Dedicarles algo de tiempo al día exclusivamente para ellos. Es recomendable que se puedan sacar unos minutos al día, por muy pocos que sean para pasar tiempo a solas con el niño.

2.      Corregir los errores desde el cariño y en privado. Es recomendable corregir de forma calmada y haciendo saber al niño que sus padres siguen queriéndole pese a lo que ha hecho, pero dejando claro que esa conducta no ha estado bien.

3.      Felicitarles por sus logros. Cuando los niños realizan una buena acción es importante felicitarles, porque conseguimos reforzar esa conducta. El niño se da cuenta de que consigue atención y halagos y aumenta su motivación por repetir esa conducta más veces.

4.      Fomentar su autonomía dándoles responsabilidades acordes a su edad. Es bueno que vean que van teniendo poco a poco pequeñas responsabilidades y que son capaces de cumplirlas.

5.      Todos los niños son diferentes, por tanto, procurar no compararles. Las comparaciones no son buenas, ya sean para decir que es mejor o peor que otra persona.

6.      No etiquetarles (“eres listo”, “eres torpe”, “eres desordenado” …). Una etiqueta en positivo genera ansiedad en el niño al intentar cumplir siempre con las expectativas y sentimiento de culpa cuando no lo consigue. Las etiquetas en negativo provocan una nueva identidad en el niño que va a buscar realizar conductas acordes a ésta.

7.      Establecer límites claros y llevarlos a cabo. Establecer normas es importante también para crear una autoestima saludable, que el niño sepa que existen límites. Además, es necesario cumplir con esas consecuencias y no levantar los castigos.

8.      Validación emocional. Es necesario permitir al niño que se exprese, hacerle sentir comprendido y posteriormente argumentar que existe una solución o una opción mejor.

9.      Escuchar y responderles. Los niños necesitan que las personas a las que admiran (padres, sobre todo) muestren que lo que dicen les importa, de esta manera ellos también se sentirán importantes.

10.      Gestos de afecto. Es fundamental expresar el afecto por el niño, ya sea de forma verbal (“te quiero mucho”) o física (un abrazo, un beso).