Hoy quiero continuar con un post de hace unos meses en que os presentaba Wellness Coaching o Coaching para el Bienestar. Este proceso busca el afrontamiento de las situaciones físicas, ocupacionales, intelectuales, emocionales y sociales por el reconocimiento de nuestra situación, el planteamiento de propósitos de mayor bienestar en cualquiera de sus áreas aprovechando las fortalezas para afrontar obstáculos como oportunidades de aprendizaje y desarrollo.

Este objetivo es el que nos planteamos día a día con nuestros coachees y pacientes en el despacho y la consulta ya que en definitiva es el principio básico del ser humano, disfrutar de su vida. La diferencia es que como coach trabajamos desde el afrontamiento de proyectos de superación y en la consulta guiamos a los pacientes para que puedan afrontar los problemas de su situación de desajuste.

En múltiples ocasiones la práctica nos muestra como las personas tratan de afrontar una u otra situación, proyectos o problemas, apuntando a escalones superiores de su bienestar potencial desconsiderando los primeros peldaños de la escalera. Es como si nos planteamos correr la San Silvestre sin haber corrido más de un km con anterioridad, objetivo desajustado, ¿verdad?

Pirámides de Procesos

Ante esta situación nuestro primer trabajo consiste en adecuar expectativas. Para ello definimos la pirámide de procesos que nos pueden permiten alcanzar el éxito, similar a la pirámide de jerarquías de Maslow donde necesitamos cubrir las necesidades fisiológicas básicas, como alimentación, para poder llegar a satisfacer las superiores de reconocimiento o autorrealización.

Para ello definimos los pilares, “cuasi homeostaticos”, de cualquier ejercicio de afrontamiento personal y estos son (no por este orden); el descanso, la alimentación, el ejercicio intelectual y el ejercicio físico.

Respecto al descanso no quiero extenderme mucho ya que son “archiconocidos” los beneficios de este y concretamente sobre nuestro sistema inmunitario, nervioso y cerebral. Sí quiero pararme en cómo conseguir mejorar nuestro descanso con estas recomendaciones basadas en la afirmación de Aristóteles, “el éxito no es un acto sino un hábito”:

  • Define tu horario de sueño en una franja nocturna adecuada, entre 7 y 9 horas dependiendo de tu edad, se estricto contigo mismo en su mantenimiento, aunque no consigas dormir inicialmente. Aprende técnicas de relajación y control mental que te ayuden a inducir tu descanso (del proceso de contar ovejitas hablaremos en otro artículo …)
  • El siguiente paso, la alimentación, es otro peldaño básico que en múltiples ocasiones descuidamos. En este aspecto también trabajamos en tres hábitos; definir y mantener horarios estables, realizar cinco comidas diarias y planificar un menú equilibrado, variado y adecuado a nuestra actividad física e intelectual.
  • El ejercicio intelectual consigue que nuestro cerebro mantenga su plasticidad, entendida como capacidad de adaptación continua a circunstancias cambiantes. Una ley básica de este cerebro es “lo que no se usa se pierde” por falta de valor y por tanto para mantener esa plasticidad necesitamos el estímulo constante de nuestro cerebro mediante su exposición a nuevos aprendizajes, ya sea por formación, información o entrenamiento. Por tanto, los hábitos que fomentamos son lectura, escritura, resolución de juegos lógicos, etc. es decir un proceso sostenido de Brain Training.
  • Por último, y no es este lugar por orden de importancia, trabajamos el ejercicio físico. Estudios neurológicos realizados con sujetos de diferentes edades y condiciones demuestran que su práctica, y más concretamente el ejercicio aeróbico, mejora la norepinefrina y la dopamina, dos neurotransmisores fundamentales para nuestro estado de bienestar. La primera, cuando se encuentra en niveles bajos explica nuestro cansancio, fatiga mental, mal humor y bajo interés general. A la dopamina se le llama el neurotransmisor del placer y además facilita nuestra relajación, la correcta regulación de la memoria, el aprendizaje e incluso la toma de decisiones…¿Os parece suficientes aportaciones como para trabajar el desarrollo de un hábito mínimo diario de ejercicio físico, aunque sea andar a paso acelerado durante más de media hora?

¡Os deseo un excelente día para que puedan comenzar a escalar su pirámide!

 

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